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Ventajas y Desventajas de ir al gym

por que inscribirte o no al gym

Entiendo, hay gente que amamos ir al gimnasio y otra que prefiere no, pero si estás en duda, o estás decidiendo si inscribirte a alguno; te doy las que en mi experiencia son las ventajas y desventajas de ir a un lugar a entrenar.

Nota: Y no solo gym, léase, estudio de bici; pilates, crossfit; gym boutique de moda; o cualquier lugar en el que estás “obligado a ponerte a entrenar”.

Hay quien ama entrenar en casa, pero debo decirte que se requiere mucha disciplina para lograrlo. Y si no estás convencido, quizá no sea para ti.

Ventajas:

1- Tener un lugar exclusivo para ir a ejercitarte no sólo te ayuda a tener una vida saludable y un cuerpo estético, sino que te permite trabajar “en vivo” con la asesoría de especialistas; o interactuando con “pares” que tal vez saben más que tú, y que pueden inspirarte –o apoyarte- para lograr más rápido tu meta y evitar lesiones

2- ¡Socializar! ¡Ok! Hay mucha gente que odia socializar en su tiempo de entrenamiento, pero otra proporción igual o más grande, busca “hacer relaciones” ya sea networking, amistades, romances o incluso ¡hasta para buscar sexo casual, o un buen ligue!

El gym es como regresar a la escuela, ya que esencialmente, no hay jerarquías (jefes o subordinados), compañeros de trabajo, clientes o proveedores. ¡Todos son iguales! Las diferencias se dan sociológicamente por grupos o tribus: los mamados, los top models; las “buenísimas”; los flacos, las cougars, los populares, los hípsters ¡y hasta los geeks!, entre otros.

3. En la variedad está la diversión. Elige un lugar principalmente cercano a tu casa o trabajo; y que satisfaga tus gustos. Fíjate en 3 aspectos clave:

  1. Cómo está la gente que trabaja ahí. Si te agrada o no.
  2. Cómo es la gente que va. Si tienes 20 años, y la mayoría tiene más de 40, quizá no sea buena opción.
  3. La variedad en instalaciones. Es decir, que te ofrezca áreas para hacer pesas “fierros”; aparatos; máquinas de cardio; área para entrenamiento funcional (conocido como crossfit –marca que se ha hecho el nombre genérico-); clases de bici, baile, pilates, etc.; o si eres muy “acá” natación, squash o paddle.

 

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4- ¡Entre más vayas, más ahorras! Además de lo obvio, que cada visita será más barata, en relación con el pago mensual. Si vas con frecuencia: hasta agua, luz y gas vas a ahorrar en tu casa porque seguramente te vas a bañar y arreglar ahí.

5- Podrás divertirte más mientras entrenas. Además de que aunque estés del peor humor, te pondrás de buenas por toda la química que se da a nivel fisiológico en el cuerpo. Si no eres muy de charlar, escucharás música, un capítulo de un show o un buen podcast. Y al menos te darás buen “taco de ojo”.

6- Si te comprometes a ir, ya que “estás pagando un dinero” es mucho más probable que empieces a tener logros.

Desventajas:

1- Si no tienes las expectativas reales de lo que va a pasar te puedes frustrar. Muchas veces se cree que con entrar al gimnasio por arte de magia a los dos meses te vas a poner buenísimo y eso no va a pasar.

2- Si no eres una persona “de gente”, te vas a ver obligado a convivir, sobre todo si vas en horas pico.

3- ¡Ojo con el hambre al terminar de entrenar! Generalmente estos espacios tienen cafetería dentro o cerca. Si cedes a la tentación «por muy fit que sea todo» ¡no vas a adelgazar o al menos no tanto..!

Muchas veces se cree que por ir al gimnasio puedes comer lo que quieras y ya no vas a engordar. Eso es mentira. Si empiezas a hacer ejercicio tienes que ser especialmente cuidadoso con lo que vas a comer porque te va a dar más apetito. ¡Y no precisamente de apio o brócoli!

4- Si la visita al gimnasio no forma parte de tu agenda corres el riesgo de que pagues un servicio que no estás utilizando.

5- ¡Tienes que aplicar la tolerancia si vas en horas pico a un gym tradicional! Porque seguro tendrás que “alternar” los aparatos.

6- Considera pagar por un entrenador personal o buscar por tu cuenta una rutina. Los entrenadores no te “harán caso” todos los días, salvo que:

  1. Le gustes.
  2. Sea tu amigo.
  3. ¡Le pagues! La mayoría trabajan como entrenadores personales y no tienen sueldo, mas que el que cobran cuando tú contratas sus servicios. ¡No lo tomes personal!
Ya tienes la información y ten en mente esto: Invierte en lo más importante: ¡Tú! ¡Reconcíliate con tu cuerpo!