Inicio Ejercicio ¿Sirven las fajas para sudar y quemar grasa?

¿Sirven las fajas para sudar y quemar grasa?

Compartir

Es habitual encontrar quienes al entrenar piensan que la cantidad de sudor está directamente relacionada con la pérdida de grasa corporal. Esto se ha transformado en una manera de manipular la información para generar en los usuarios, conductas que poco tienen que ver realmente con la utilización de tejido graso como fuente de energía (“quema de grasas”).

Nuestro cuerpo está compuesto proporcionalmente por enormes cantidades de agua y ésta participa en procesos biológicos de todo tipo desde metabolismo celular, conformación estructural de tejidos, control interno de la temperatura, procesos digestivos, etc. Unos de los elementos que más influye en el mantenimiento de la temperatura corporal estable es la utilización del agua como refrigerante. De los 4 mecanismos de termorregulación la transpiración y evaporación de la misma, representa (fuera del ambiente acuático) el elemento más importante.

cinturilla-termico-reductora-thermo-shapers-693111-MCO20473975494_112015-F

Confundir un proceso de termorregulación con un consumo de grasa ha sido “el truco de magia” que ha generado una serie de productos que causan mayor sudoración en la gente al entrenar.

Cuando entrenamos o realizamos ejercicio y nos cubrimos con material como nylon, neopreno u otro térmico, nuestro cuerpo comienza rápidamente a elevar la temperatura lo cual por regulación nerviosa obliga a producir más sudor y tratar de que éste se evapore con la consecuente nivelación de temperatura.

Es por esta razón que entrenando con estos aditamentos como los famosos chalecos o fajas de latex o neopreno o utilizando geles termogénicos locales la cantidad de agua que proviene de tejidos profundos y superficiales así como de órganos es utilizada para refrigerarnos. Como resultado perdemos agua en mayor cantidad que en condiciones normales de entrenamiento en áreas ventiladas o con vestimenta normal.

camiseta-polera-reductora-thermo-neotex-quema-grasa-591801-MLC20405434647_092015-F_zpsjzi2b8gv

Lo interesante y en lo que la mercadotecnia de estos productos milagro se basa es que si efectivamente te pesas luego de entrenar y sudar en abundancia tu peso corporal baja significativamente pudiendo registrarse cambios de hasta algunos kilogramos menos. Si a este “efecto mágico” le sumamos la medición del perímetro de cintura notaremos que también bajó. El problema es que estas son adaptaciones llamadas agudas del entrenamiento y desaparecerán conforme en las siguientes horas te re-hidrates nuevamente ostentando tu misma cintura y peso anterior.

En conclusión

  • La transpiración es un fenómeno fisiológico normal y esperado para entre otras funciones mantener tu temperatura corporal y no esta directamente relacionada con la pérdida de grasa.
  • Deshidratar tejidos y órganos de forma abrupta puede dañar el funcionamiento de los mismos (ej. contracción muscular)
  • Si deseas bajar de peso, la fórmula hasta el momento (fuera del ámbito quirúrgico) que te recomendamos: Ejercicio cardiovascular a intensidad controlada, desarrollo muscular controlado para incremento del metabolismo y plan nutricional (desarrollado por especialista) y de hidratación.

201511618419102126474

Jorge Rodríguez Prado.
Lic. En Educación Física

Dejar una respuesta